martes, 22 de abril de 2014

¿Qué tengo YO que aprender de esto?

   La afirmación “Dios escribe  derecho con renglones torcidos” sería más exacta si rezara “Dios escribe derecho con NUESTROS renglones torcidos”.
   La Deidad no crea imperfecciones de ninguna clase; pero con infinita Sabiduría y Amor convierte nuestros errores en Oportunidades de aprender lo que más nos cuesta, expandiéndose así la Iluminación y la Fortaleza en nuestro corazón, y permitiéndonos no tener que “repetir curso” en cuanto a nuestros puntos débiles se refiere.
    Sin embargo, hay un hábito de la personalidad humana, la irresponsabilidad, que interfiere con el aprovechamiento de estas oportunidades.
    La pregunta correcta para avanzar y superar todas nuestras pruebas es “¿Qué tengo YO que aprender de esto?”.
    La que no trae progreso, liberación, ni expansión de su Luz a nadie es “¿Qué tiene EL OTRO que aprender de esto?”.
    Esto es aplicable a todas las circunstancias y situaciones, y como siempre la libertad es nuestra para elegir.
                                          Facilitadora Grupo Vida Libre

martes, 15 de abril de 2014


La Eterna Corriente  de  la Vida


       A mis 19 años, mi hermana - de 21 - desencarnó. Esta ha sido para mí una de las experiencias más iluminadoras de esta encarnación. No fácil - ya nos dice el Amado El Morya que podemos elegir otros maestros (la experiencia y la Gracia) en lugar del sufrimiento - pero que mucho me ha enseñando sobre el Amor y la Eternidad de la Vida.
      Lo puso en palabras el hijo de una amiga mía que, con ocho años, vivió la despedida temporal de un ser querido cuando éste desencarnó, y le dijo a su madre: “en realidad esto no tiene que ver con la muerte, mamá, sino con el amor”.
    
     El día del entierro de mi hermana, mis padres - benditos sean eternamente por su respeto a nuestro libre albedrío, que tanto me ha ayudado a sintonizar con el desenvolvimiento de mi plan divino - permitieron a todos los hermanos decidir si asistíamos o no. Mi valiente y dulce hermana mayor fue, y ayudó según su capacidad del momento. Mi hermano pequeño y yo nos quedamos en casa, escuchando este disco: “Puente sobre aguas turbulentas”, de Simon y Garfunkel. Todos somos diferentes, y si no hay interferencias externas, la Vida es la Inteligencia que permite que cada cual ofrezca en cada situación lo mejor de su naturaleza y talentos desarrollados.

    Durante mucho tiempo albergué dudas con respecto a si mi decisión fue la correcta. Sabiendo lo que sé ahora, sobre la necesidad que tiene el individuo que desencarna de que se mantenga la paz y la armonía, y que no se le dificulte aún más el tránsito con nuestros apegos, vuelvo a bendecir a mis padres, y a Dios, pues mi hermano y yo, en aquellas horas, a pesar de todo, sostuvimos la paz, y llenamos la casa de armonía con música. Reivindico la importancia de no interferir con las decisiones de otros ni opinar sobre ellas, pues las personas a menudo hacemos cosas que ni nosotros mismos entendemos si son las correctas, y que encierran un sentido que en ese momento se nos escapa. Como explica el Amado Mahá Chohán “se puede, a través de los siglos de encarnaciones, seguir el rastro, por las experiencias del ser externo, al propósito divino de la encarnación.” O como Steve Jobs, en su famosa conferencia en la Universidad de Harvard, explica que comprobó en sus experiencias de vida: “los puntos se unen hacia atrás”.

      Es al mirar hacia atrás, con la expansión actual de nuestra conciencia, que podemos entender el sentido de muchas de nuestras decisiones y experiencias, y también saber que nunca estuvimos solos en las pruebas más duras, que el dulce Amor y Protección de Dios y Sus Divinos Mensajeros siempre están más cerca que nuestra propia respiración: son la VIDA.

     Amor, gratitud y bendiciones a la Vida, y a los Seres de Luz, siempre cerca como un Puente cuando nos toca volver a Casa atravesando las aguas turbulentas de nuestra propia creación humana.