lunes, 21 de diciembre de 2009

"Mi conciencia no me permitía seguir participando..."


Thomas Dart se ha enfrentado a los bancos y se ha convertido en un héroe en EE UU, una especie de nuevo Robin Hood.
El sheriff llamó a la puerta. Le abrió un hombre joven, de treinta y tantos años, con un bebé de seis meses en pañales en cada brazo. Agarrado a su pierna, se aferraba otro hijo de cinco años. Unos pasos más atrás, habían acudido a la inesperada llamada a la puerta un cuarto hijo de 11 años y la esposa y madre de los anteriores. Tenían el tiempo justo para recoger sus pertenencias y salir de la casa. Eso era lo que el sheriff había ido a decirles. Eso era lo que el sheriff debía hacer: ejecutar el desahucio. Pero el sheriff dijo no. Se acabó."Es gente inocente. Mi conciencia no me permitía seguir participando en algo tan injusto"
El sheriff Thomas Dart, del condado de Cook, en Illinois (Estados Unidos), se negó a llevar a cabo más desahucios de "inocentes" a los que el banco no había notificado con tiempo o a quienes, sencillamente, el casero engañaba y, mientras no pagaba su préstamo, seguía cobrando la renta del inquilino, que ahora sufría las culpas ajenas.
Dart desafió a los tribunales y enfadó a los banqueros, que le acusaron de no hacer su trabajo y le amenazaron con llevarle ante un juez. Pero el sheriff insistió en su declarada moratoria y sobre su mesa comenzaron a amontonarse los cientos de desahucios que la ley exigía ejecutar. "Nadie puede hacerse una idea de lo sorprendida que se queda una familia cuando una noche cualquiera está en su sala de estar y de repente llaman a la puerta; creen que es un vecino, pero se encuentran conmigo y seis tipos de uniforme negro que les notifican que tienen que dejar su casa", explicó Dart a los medios de comunicación, a los que les faltó tiempo para calificarle como un moderno Robin Hood que ayudaba a los más desfavorecidos.
Su actuación ha provocado que la revista Time le incluya en su lista de las 100 personas más influyentes del año pasado.Cuentan en Time que cuando le llamaron para notificarle el nombramiento hace unos días, Dart, de 46 años, estaba en casa cuidando de sus cuatro hijos y su mujer, en cama, de baja médica, haciendo reposo por el embarazo de su quinto hijo.
Dice el 'sheriff' Dart que cada día se hizo más difícil cumplir con su trabajo. Familias con todas sus pertenencias en medio de la calle."Gente inocente", subraya Dart.Gente cuyo alquiler se comía casi todo su salario, mientras el propietario del inmueble hacía meses que no pagaba la hipoteca.También gente que, por la crisis, era incapaz de hacer frente a las deudas y a la que no se le concedía ni un mínimo plazo para adaptarse a la nueva situación. "Decidimos que no íbamos a seguir formando parte de algo tan injusto", insiste Dart.
Le escucharon. Bien porque los medios de comunicación han estado haciendo mucho ruido, bien porque alguien consideró que era lo que había que hacer. Los tribunales estuvieron de acuerdo en diseñar un plan que diera a los ocupantes de las casas susceptibles de desahucios un tiempo razonable para que pudieran buscar un alojamiento decente.
"Los desahucios se hicieron conocidos porque de repente llegaron en aluvión. Hasta ese momento siempre habían sido un problema de otro", explica. "Pero de la noche a la mañana se convirtieron en un problema de todos y en todo el país".
Dart testificó el pasado noviembre ante el Congreso de Estados Unidos dentro de unas comparecencias que trataban de arrojar luz sobre la crisis económica. Su intención, según sus palabras, era "poner cara al conflicto".
"No veo la vida de esa manera. Lo importante para mí es poder hacer algo que cambie las cosas, esté donde esté. Soy feliz con lo que hago ahora".
Sea evitar desahucios injustos o denunciar casos de prostitución, el sheriff Dart no baja la guardia. "Nos impactó ver cómo un espacio como la web Craiglist, que llega a tanta gente educada e informada, se usaba para un fin tan terrible como el abuso de mujeres". El caso contra Craiglist está en los tribunales. Mientras tanto, Dart ha lanzado un "equipo de intervención" que ofrece consejo, asistencia financiera y cobijo a las prostitutas para que puedan romper la espiral que las mantiene en las calles.
Como él mismo dice, la oficina del sheriff estaba siendo infrautilizada. Eso ya no sucede. Al menos en el condado de Cook.
Reportaje de El país semanal 31/05/09
"Un somero análisis marxista de la situación habría bastado para demostrar que la situación no era lógica.Marxista de Groucho Marx, por supuesto. Llegaba un cliente al banco, pedía dinero, y el banco le ofrecía el 15% más de lo que pedía."Buenas tardes, quería algo de dinero. Claro, ¿cuánto necesita?Quería cien para una casa. Perfecto, le daremos 115, para la casa, la reforma y un coche.¡Y también dos huevos duros!"
Artículo de Toni Martínez en El país semanal 31/05/09

No hay comentarios:

Publicar un comentario